Amigos

Conoce quienes somos y nuestra historia

Arturo, Jacqueline y Gunnar te recibiran en un ambiente de hospitalidad y con el placer de compartir contigo este gran proyecto. Arturo nos cuenta la historia de como se creo Ecotucan.

Todo empezo cuando en el 1972, por primera vez, visite a Bacalar; cada ano por los siguientes cinco fue mi refugio de vacaciones familiares, y marco el inicio de algo que con el tiempo se volvio realidad.

Fue la respuesta a generar un cambio, de convivir con la naturaleza de otra manera, viviendo mas en contacto y armonia con el medio ambiente.

Iniciamos construyendo Villas Ecotucan en septiembre 2001 junto a cinco trabajadores del pueblo sacando, rompiendo y esculpiendo las piedras que luego hemos utilizado en la construccion de las cabanas.

Abrimos al publico en agosto del 2003 y, a partir de entonces, hemos vivido  una serie de aventuras, aprendiendo a convivir con los huracanes que nos han visitado en los anos (“Dean”, 2007 – “Karl”, 2010 – “Ernesto”, 2012), que con el tiempo hemos aprendido a superar.

En el 2006, Gunnar y Jacqueline, una pareja de alemanes que viajaba en su van desde Alaska hasta La Patagonia, escogieron Ecotucan para descansar. Pero poco a poco fueron encontrando aqui su hogar y se integraron completamente a este proyecto con gran entusiasmo y gusto por el ecosistema de la laguna de Bacalar. Se dieron a la tarea de generar eco-actividades como rutas de bicicleta y kayak, construccion de veleros hechos a mano, observacion de aves  y senderismo entre otros.

La exitosa cocina caribena que surgio en Villas Ecotucan fue otra magnifica aportacion de Gunnar y Jacqueline.

Desde entonces este gran equipo ha tenido el gusto y la oportunidad de recibir distintos eventos y excelentes personas como la famosa Ruta Quetzal, al Simposio Internacional sobre Estromatolitos organizado por Instituto Laguna Bacalar, destacados cientificos naturalistas, grupos de estudios provenientes de diversas universidades tanto nacionales como extranjeras y amantes de la naturaleza provenientes de todo el mundo.

Los espero,

Arturo

E c o t u c a n    e s . . .